La ruta sería algo así como:
Oruro-Uyuni
Uyuni-Potosí
Potosí- Sucre
Sucre- La Paz
Uyuni-Potosí
Potosí- Sucre
Sucre- La Paz
(1) (2)
La Paz- Copacabana....... . Cobija- Iñapari Puno- Cuzco.
La Paz- Cobija Iñapari- Puerto Maldonado
Copacabana- Puno...................... ....Puerto Maldonado- A. Calientes
Cuzco- Aguas Calientes
La Paz- Copacabana....... . Cobija- Iñapari Puno- Cuzco.
La Paz- Cobija Iñapari- Puerto Maldonado
Copacabana- Puno...................... ....Puerto Maldonado- A. Calientes
Cuzco- Aguas Calientes
Machu Picchu
Y el retorno...
Nuestra prioridad no es cruzar a Perú por el Titicaca (pero es lo más barato, lo que lleva menos tiempo y lo más directo). Sino hacerlo por el norte de Bolivia, en la frontera con Perú y Brasil, para aparecer en la ciudad de Puerto Maldonado, en medio de la selva peruana. Esta alternativa nos tienta hasta los huesos, nos para los pelos y nos regala nervios en la guata. El problema, -he aquí la primera desventaja de viajar en avión- es el tiempo que esto nos puede llevar, porque para ir a Cobija (según mis averiguaciones) hay que darse una tremenda vuelta e ir primero a Rurrenabaque y de ahí hasta Riberalta y recién partir ahí a Cobija. (Por supuesto también sale más caro).
Hasta donde sé, la carretera que conecta a Puerto Maldonado con el Cuzco, ya es medio incierta. Si hay tiempo de lluvias, el viaje se puede demorar el doble (Según datos del Lonely Planet, ¡de dos a siete días!) Esta situación se repite en la carretera que conecta a Rurrenabaque con Riberalta. Entonces, todo pareciera tan incierto respecto al tiempo que esto nos puede llevar, (aunque es su misma condición de incierta la que hace que esta ruta sea irresistible) que el hecho de estar sujetas a una puta fecha (25 de enero) ahora nos quita libertad. Y bueno hay que ver... sale más cara, nos lleva más tiempo, pero es aventura misma, incertidumbre, selva, una ruta más inédita... ay, cómo no quererla!!!!
Hasta donde sé, la carretera que conecta a Puerto Maldonado con el Cuzco, ya es medio incierta. Si hay tiempo de lluvias, el viaje se puede demorar el doble (Según datos del Lonely Planet, ¡de dos a siete días!) Esta situación se repite en la carretera que conecta a Rurrenabaque con Riberalta. Entonces, todo pareciera tan incierto respecto al tiempo que esto nos puede llevar, (aunque es su misma condición de incierta la que hace que esta ruta sea irresistible) que el hecho de estar sujetas a una puta fecha (25 de enero) ahora nos quita libertad. Y bueno hay que ver... sale más cara, nos lleva más tiempo, pero es aventura misma, incertidumbre, selva, una ruta más inédita... ay, cómo no quererla!!!!
El año pasado tuve la suerte de hacer la ruta Rurrenabaque-Guayaramerín, contemplando unos paisajes de ensueño en la pampa boliviana (nada, nada que ver con el imaginario de pampa patagónica). El viaje se suponía duraba 14-17 horas, pero nos demoramos 29!!!.
La canción que acompaña entonces esta incertidumbre es, Quizás, quizás, quizás...
La canción que acompaña entonces esta incertidumbre es, Quizás, quizás, quizás...